lunes, 17 de octubre de 2011

Ese peso que cargamos

Muchas veces el mundo sólo explota sobre tu cabeza y sientes que ese peso que tenías encima hace rato por fin se viene abajo.

El problema es que debajo estás vos. En ese momento te das cuenta de que es peor estar hundido en esa pestilencia viscosa que cargarla al hombro en un saco protector.

martes, 31 de mayo de 2011

Mi corazón...

Mi corazón se rompió, en tantos pequeños pedazos que es doloroso contarlos. Tantos pequeños pedazos, que es tedioso verlos. Me repugnan y me queman el alma.

Mi corazón de rompió y ya no sé cómo repararlo. Antes lo habían desgarrado, pero nunca lo sentí así. Nunca tan duro, tan frío, dan doloroso.

Siento una estaca de hierro que hace que me cueste respirar. Quizás escribo esto para que un día lo leas y me entiendas, quizás solo lo hago para ver si me olvido de vos. A ver si me olvido de este dolor que me parte el pecho en dos. Que me hace sangrar por dentro con una herida silenciosa. Una herida que solo yo sé que está, que me recuerda cada minuto que ya no te tengo. Que ya no sos mío y que yo sigo siendo tuya.

Vos sos realista, yo soy ilusa. Mi corazón se rompió y solo vos lo podés reparar, solo vos podés… ¿Pero qué se hace cuando se corre el peligro de que intentándolo dañes el tuyo?

Mi corazón ya ha sufrido antes, el tuyo lo quiero cuidar, porque te amo, porque no te lo mereces. Porque siempre te portaste a la altura, porque lo entregaste todo, porque te despediste a tiempo.

Porque yo ya no tengo miedo, ya he sufrido antes, ya he llorado mares, ya me han roto el alma.

Cuando alguien se va, el que se queda sufre más. Yo me quedé hundida en mi llanto, vos supiste levantarte a tiempo. Ahora no te tengo en mis días ni en mis noches y mi corazón no quiere decir adiós. Mi corazón se rompió y no sé cómo repararlo…

viernes, 10 de diciembre de 2010

El problema es...

El problema es que solo hay problemas y no soluciones. Que cuando te hablo y veo tus ojos, no puedo concentrarme y termino rindiéndome.

El problema es, que solo te lo puedo decir todo por escrito, ese es el problema. De mi mente salen letras, letras manuscritas que la sobrevuelan cual caricatura, pero cuando trato de ordenarlas, tan solo forman un remolino y se derrumban ante mis ojos. Ante los tuyos.

El sentido, ese sentido que busco que entiendas es de lo que carece mi voz. Mi mente funciona mejor con papel y lápiz, eso es seguro. Eso lo he comprobado. O quizá es lo que me gusta pensar, creer que los garabatos de mi cerebro los traslado a la hoja blanca y que la perspectiva de quien decodifica el mensaje no cambia. Pero no es así.

El problema son los tres puntos que no me dejan terminar la frase. ¿Para qué terminarla? ¿Realmente importa saber cuál es el problema? Lo que está en la cima de la montaña, eso que parece tan inalcanzable, es la solución.

El problema es… encontrar la solución.

Ser Drama Queen es todo un arte.

Las paredes blanquísimas, casi inmaculadas, iluminadas perfectamente. Una atmósfera perfecta, el sonido del agua a lo lejos, cual catarata que cae sobre las piedras, tan natural, El olor, ese olor dulcito que eriza la piel. Celestialmente dispuesto para un “…y vivieron felices para siempre”.

¿Quién viviría feliz así? La respuesta: ninguno de nosotros.

De las blanquísimas paredes cuelgan hermosos cuadros, con colores vivos, la luz emana de ellos. Son sublimes y majestuosos, cada uno quiere transmitir su propia historia. Ella se acerca al más oscuro y triste de todos, al que no emana luz sino sombra. ¿Por qué? Habiendo tantos cuadros bellos a su alrededor… La réplica es simple: para victimizarse.

Victimizarse es ponerse en los zapatos de alguien que realmente vive padecimientos injustos, pensar como esa persona, entender cómo se debe sentir. Victimizar es actuar siguiendo un papel, poniéndose la máscara de quien realmente sufre, es recargar en los demás el peso de lo que no queremos aceptar, señalar como ajena nuestra propia responsabilidad.

El ser humano nunca está conforme con lo que tiene, su naturaleza es egoísta, es materialista. Y esto no se entrelaza con las ideologías. Tan solo es un hecho, un hecho que cuesta aceptar, una semilla en nuestro batido, que aunque sabemos que está ahí, no la sacamos, para no perdernos ni un segundo de su exquisito sabor, de su textura espumosa. Ya quedará en el fondo del vaso, una vez terminemos de disfrutar su contenido.

¿Por qué será que hay una necesidad de quejarnos? Si los cuadros son arte, ¿por qué nos llama la atención el arte más macabro? Se trata de construir un personaje, de ponernos sus mascaras y sus ropas, de adueñarnos de su sufrimiento y hacerlo nuestro. La razón es la gloria más grande. La víctima, la reina del drama, se enfoca en sí misma, el egoísmo domina su cerebro. La principal tarea de una víctima es describir cada milímetro de su padecimiento, pintar un cuadro con su dolor y hacer un esquema en una galería que explique exactamente cómo la culpa es del otro y no suya, no nuestra.

Ser Drama Queen es todo un arte, un trabajo arduo, que requiere más que un cuadro meticulosamente pintado, el argumento es el centro de todo su universo. La culpa ajena se convierte en un estilo de vida. El lienzo en blanco fue pintado por otros y es por eso que quedó tan mal. Las excusas son muchas. En la realeza del drama lo que cuenta es demostrar la propia impotencia. La felicidad es poco convincente y vuelva a la reina dramática una más del montón y su escenario es opacado.

Ser Drama Queen no es fácil, es todo un arte.


lunes, 15 de noviembre de 2010

Lo que nunca tuve...

¿Cómo es que usted, que me dio la vida, me puede hacer tanto daño? ¿Cómo es que hay en su mente tanta maldad? ¿Será que no le enseñaron cuando era niña que padres e hijos se deben, querer, proteger y respetar? No entiendo cómo es que usted no siente esa conexión, ese lazo que dicen y según entiendo debe existir entre nosotras… Y lo pienso así porque a decir verdad, yo nunca lo sentí. Siempre me hicieron pensar que estaba bien, que éramos un trío perfecto que podía vencerlo todo, un trío contra la adversidad. Usted y él así me criaron, o quizás eso fue lo que yo, tan solo yo, quise imaginar.

No puedo quitarles todo el crédito, porque gracias a ustedes estoy aquí, es gracias a ustedes que soy persona, que soy mujer, pero es también gracias a ustedes que tengo miedo, que le temo a todo y me hago la valiente. Es gracias a usted que me hago la fuerte, porque usted me enseñó que era débil llorar. Siempre me dijo que mis lágrimas son una maniobra, que desde pequeña esa táctica me ha servido. No entiendo por qué usted nunca ha entendido que si lloro es porque viene de mi corazón.

Una muñeca, un helado, un chocolate, la niña ya estaba feliz. ¿Qué más hace falta para consolar a un niño? De mi infancia los recuerdos desconozco, tan solo una que otra foto me hace transportarme al momento de su captura, pero más allá de ello mi mente no puede recordar.

Ustedes dicen que me dieron todo, todo lo que pudieron darme, quizás fue cierto y más bien ahora que crecí espero algo más. Es cierto que fui criada diferente, que sus infancias fueron más difíciles que la mía, que eran tiempos duros y que nadie los apoyó a ustedes, que se abrieron camino en la vida. Sin embargo, estoy segura de que tuvieron más apoyo familiar del que yo tengo ahora. Admito que lo material no me ha faltado, que se han sacrificado para darme lo que pueden, pero no es lo material lo que me falta ahora, lo que me aniquila como una llaga en mi pecho y no me deja dormir. No es eso lo que produce la humedad en mi almohada, ni mis ojos hinchados al despertar.

Un gesto de cariño es lo que me hace falta, una mirada siquiera, de comprensión, tan solo para decir que están ahí. Soy una extraña entre cuatro paredes, un fantasma que deambula, pero es invisible. Estoy aquí, pero es como si no viviera.

¿Por qué pretender que todo está perfecto? Para qué aparentar al salir de esta casa, si, es una casa, no un hogar. A veces no hace falta salir, basta con tener visitas, de repente todo se vuelve impecable, yo en una burbuja y usted en otra. Nadie tiene por qué enterarse, que sea nuestro pequeño secreto. Lo gracioso es que usted vive como si no sucediera, como si fuera yo la del problema. Eso es verdaderamente una sonora carcajada en mi cerebro, carcajada bizarra que se traduce en llanto cuando intenta salir de mi cabeza.

“La familia es la única que siempre está ahí cuando todo se derrumba. La familia nunca falla.” Está grabado en mi cerebro desde que tengo memoria, de su boca salieron esas palabras, mas no de su corazón. Usted también es mi familia ¿Sabía? Es una lástima que ya lo olvidó…

miércoles, 4 de agosto de 2010

Cómo cuesta escribir...


¿Por qué será que la impotencia me invade al ver una página en blanco? Mi mente ya no es parte de mi cuerpo y es ahí, justo en ese instante, después de la separación... que sé que puedo escribir.


Sin pensarlo, sin ataduras, tan solo sentimientos corren por las líneas, no, no,realmente no corren, más bien chorrean de manera irregular hasta que toman sentido por ellos mismos. Al menos para mí, aunque me gusta pensar que también tienen sentido para vos.


El futuro es incerto y aterrador, no sé qué se esconde detrás de las puertas. Realmente me gusta pensar que son puertas y que se abrirán para algo más grande, que no se cerrarán como lo han hecho para tantos ilusos como yo. Apasionados, románticos y soñadores que creemos que la vida es fácil y justa. La experiencia me ha demostrado que no es así.


Las puertas se abren y cuando me dispongo a pasar, alguien más me pasa por encima, sin importar el precio. Ese es el juego de la selva, cada quién lucha por lo que quiere y hay distintas formas de luchar...


Tal vez una persona como vos, cree que con un escote y mostrando más piel de lo debido, vas a llegar lejos. En mi mundo eso lo llamo prostitución, perdoname la sinceridad. Pensás que ganás mucho llevandolo todo por el camino fácil y que con un sonrisita coqueta o un brillito que se escape de tus ojos y despierte el deseo de alguien detrás de escritorio, te ganás el editorial.


Todo depende de lo que veás como ganancia. ¿Será que eso es luchar?


Cuando se escribe, lo importante es la confianza, si no confiás en tus escritos, tu propio puño y letra te pueden traicionar. En el mundo hay gente mala, oh si, al menos en mi mundo los hay.


Lo esencial no es gustar, sino gustarse. Si yo no creo en mis frases, no veo el sentido de plasmarlas. La confianza necesita ser estimulada y yo no soy de las que alaban mis propias ideas. Humildad ante todo. no digo que no me gusta recibir cumplidos, al fin y al cabo es lo que todos esperamos; reacciones, comentarios, "likes", todo tipo de respuesta, hasta uno que otro insulto, pues así sabré que algún sentimiento han causado mis dedos sobre las teclas y el palpitar de mi corazón.

viernes, 11 de junio de 2010

Con un nudo en la garganta


El pecho presiona y se quiere salir por el esternón, cuando quiero gritar tu nombre y que en un abrir y cerrar de ojos estés aquí conmigo.

Una cintura frágil, protegida y rodeada dejaría de temblar, pero es mucho pedir después de todo.
Quiero que sea fácil, quiero dejar de ser yo, quiero poder expresar y que me entiendas.

Con los ojos cerrados sentir tus caricias, sentir tu aliento en mi cuello, amándome, con esas palabras, cerquita de la oreja, muy cerquita.
Olvidarlo todo y sólo besarte, que todo sea así de fácil... Que al tocar tu piel se borren las caricias, que sea fácil, sólo eso pido...pero si lo fuera, ¿cómo voy a aprender?

¿Para qué aprender...? El dolor en el pecho es intenso, esa sensación no me trae buenos recuerdos, tan solo malos amaneceres.

El cerebro tiembla, se agota... derramo paciencia y la trato de absorber nuevamente, pero por lo visto el reciclaje no es lo mio.

Mente en blanco, ¿a quién engaño?, si mis pestañas húmedas hablan por mi...
Ese nudo en la garganta no deja pasar el aire, hace que mi corazón palpite tan fuerte que en cualquier segundo dejará de palpitar... ya puedo escuchar el tono agudo en mi mente, tan claro.

¿Por qué será que todo esto es una premonición? Ese presentimiento me invade, me aniquila, me hace soltar tu mano... Sentir que la inscripción es cada vez más borrosa... pero realmente son mis ojos con su cortina de lágrimas los que difunden esas cuatro letras.

Será que soy complicada de más, o tan solo egoísta, tan solo intolerante... ¿Qué es peor? ¿Qué es mejor? No existe mejoría, al menos no en este horizonte...No ahora.

En el techo se dibujan tormentas y al volver a ver atrás sé que lo que había quedado lejos está volviendo.
Imaginar la perfección sólo me hace añorar más lo que no tengo, lo que no merezco... Es doloroso ignorar, por eso prefiero dejar las páginas mojadas y aliviar este pecho a punto de explotar.

Mis dedos sangran al expresarlo, mezclándose con la sal de mis ojos. Quiero ver los tuyos en su reflejo, bajo el sol, porque sé que te gusta el verde.
Con un nudo en la garganta y otro en el pecho, más confundida que antes...

Amándote muero poco a poco, asfixiada por este maldito bulto, que cada vez aumenta su tamaño, apoderándose de todo mi cuerpo frágil, haciéndome inútil para luchar.
Pido fuerza para seguir, la necesito... Pero qué se hace cuando la fuerza me la da quien me la quita...

¿Cómo hago para seguir...con un nudo en la garganta?

domingo, 18 de abril de 2010

Al mirarme al espejo



Ahora me maquillo menos, opté por mostrar más las piernas...

Ya cambié la rock por las margaritas frozen...

Aguanto menos y me mareo más...

Una tarde lluviosa ya no significa quedarme en mi habitación...

Odio un poco menos el fútbol, ahora significa un poco más...

Dejé de tolerar el humo, ahora no entiendo cómo lo soportaba...

Las llamadas largas, pasaron a ser conversaciones...

El llanto y la alegría ahora son emoticones...

Aveces lo más importante, lo escribo entre paréntesis...

Las lágrimas no son por ti, ni por él, ni por ellos, tan solo son por mi.

El antifaz quedó para siempre guardado en el desván...Por eso ya no necesito lentes oscuros.

Ahora se que la amistad exite, y que vale la pena.

Ayer era orgullo, hoy la muralla es la tolerancia...

Aprendí a creer en la gente, pero también aprendí que las personas no cambian... Ni por mí, ni por vos, ni por nadie.

Aprendí a darme oportunidades, a no desperdiciar un momento, a no ignorar una mirada...

Los hábitos cambian, las opiniones también, pero yo?

Yo sigo siendo la misma, con otra forma de vivir.

Qué fue lo que cambió? Que ahora... me quiero mucho más!

domingo, 7 de marzo de 2010

Buscando el gris.

Si lo ves blanco, yo lo veo negro. Es difícil y lo sabemos ambos. Trato de concentrarme, pero me trastornas. Quisiera entender como es que ese negro tan intenso y oscuro, puede ser tan blanco y resplandeciente para vos.

Mi mundo y tu mundo, mis ojos y los tuyos...Ojalá pudiera, solo una vez, ver a través de tus ojos, con una única vez me bastaría.
Quizás así entendería, quizás así te haría entender también. Si tan solo pudiera explicarte lo que pasa ante mis ojos...

He aprendido la lección que me dió la vida, se que no puedo hacerlo...Aunque aveces quisiera, no te lo niego, mas mi mente recuerda el pasado y la lógica me dice que no quiero hacerlo volver.
No quiero cometer los mismos errores, topezar con la misma piedra en un camino diferente, en un camino que ha estado por ahora, libre de obstáculos.

Aveces no sé entenderme a mi, cómo esperas que entienda a ambos? Y cómo es que te lo reclamo? Si muchas veces esperé que me entendieras, sin darte una explicación...

Tan solo es cuestión de adpotar una visión de ambos, ni tuya ni mía, sino de los dos. Con mi negro y tu blanco podemos lograr ese gris que buscamos. Sé que es fácil decirlo, no tanto llevarlo a cabo.

Pero nadie nunca dijo que sería fácil. Muchas veces estuve a punto de hundirme, de desistir, pero al recordar tu sonrisa, recordar eso que siento cuando tus ojos brillan, cuando tengo tu respiración en mi oido, tan cerca... Recobro las fuerzas y estoy dispuesta a seguir luchando, a seguir mezclando blanco y negro para obtener el gris. Nuestro gris.

sábado, 2 de enero de 2010

365 días...


Al ver hacia atrás, imágenes de su pasado inundan sus recuerdos... Y es que un año como el que acaba de pasar no se olvida fácilmente, está fresco en su memoria y el lienzo aún no merece ser encerrado en el baúl. No antes de hacer un recuento de atardeceres...

Sin duda hubo mucha sombra, oscuridad que la dejaba ciega, oscuridad que ella misma no quería ver, tan solo la presentía, pero la ignoraba.

Ella por fin sintió que era fuerte, supo que no era su obligación seguir aguantando sin necesidad, siempre hay algo bueno que se esconde detrás de una tormenta... La calma, dirán muchos, pues no siempre es así... Pero sí momentos que quitan el aliento, que dejan la boca seca, con ganas de más.

La oscuridad es engañosa, y llega un punto en el que los ojos se acostumbran a ella, y pueden ver con toda normalidad... A ella le pasó, llegó a pensar que la vida debía ser así, que solo era cuestión de acostumbrarse y tener paciencia... Pues muchas veces la perdió, y la volvió a recuperar, y la volvía a dejar olvidada entre las sombras...

Cuando salían los rayos del sol, ella en un principio sonreía, pero en el findo sabía que solo era momentáneo... que la oscuridad volvería a tomar posesión de su vida.

Sin embargo un día despertó y decidió que era la dueña de su vida y de su destino, que nada ni nadie podría detenerla, que podía encontrar lo que tanto anhelaba su corazón, y lo que desde hace tanto tiempo ya no sentía... eso que brilla, eso que llamamos FELICIDAD.

El momento fue justo, ella se pudo sentar a ver la puesta de sol más bella de su vida, la puesta de la libertad, la puesta en que la luz iluminó todo lo que estuvo alguna vez inmerso en la oscuridad.

Y descubrió que la felicidad estaba más cerca de lo que pensaba...Siempre estuvo allí, pero hasta ese momento ella logró ver con otros ojos... Ojos que no fueron manipulados, ojos que por fin eran de ella, que podían ver en todas direcciones.

Pensó que era mejor la espera, la soledad, el tiempo de introspección...Pero descubrió que había tenido ya suficiente tiempo a solas, a pesar de haber estado acompañada. Fue así como dejó atrás las ataduras, los complejos, las farsas...ese teatro que tanto le gusta, que le apasiona.

Tuvo miedo, miedo de ser ella y no gustarse, de pensar en la posibilidad de preferir una mentira. Inseguridades se trataron de inmiscuir en su mente, pero la confianza pudo más, el apoyo pudo más y finalmente él la hizo sentir ella.

Y sí, en 365 puede pasar mucho, se gana y se pierde, pero finalmente algo queda...Ahora el baúl se cerró, para volverse a abrir cual lienzo que espera ser pintado... La promesa: esta nueva pintura será al desnudo, tan solo ella, en otros 365 días...

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Esa sensación

Sentir cómo se eriza la piel. Sentir una caricia inesperada en la oscuridad. Inesperada, pero tan ansiada a la vez... Cómo el vestido se desliza y la tela baja por la piel desnuda. Cómo el frío compenza a recorrer mi cuerpo, pero no dejas que siga y me acaloras más.


Cómo tus manos delicadas desvisten mi cuerpo dembloroso, arrancándo lo que encuentren a su paso, lo que estorba para sentir con plenitud.


Labios y piel, ese calorcito que se siente justo antes de que nuestras bocas se toquen, se besen. Ese momento en el que las palabras sobran y las caricias llenan el aire.


Cuando los corazones laten tan fuerte que casi puedes oir mis palpitaciones sin necesidad de acercarte a mi pecho. Haces que mi cuerpo se estremezca, que tiemble, pero no de miedo.


Es esa sensación, sensación de no tener nada que proteja el cuerpo, ni el alma, pero aún así sentirnos seguros y protegidos, por el cuerpo del otro, por la igualdad de condiciones.


La espalda es mi parte del cuerpo favorita, recorrerla con mis manos me produce escalofríos y sentir tus dedos sobre la mía me produce esa sensación, si, ya sabes. esa misma.


Besos en el cuello, mordiscos en la espalda, manos en las caderas, mi pecho contra el tuyo. Deseo. Tan erótico como un tango, tan delicado como un pétalo en la mejilla.


Pienso en rojo, el rojo de nuestros labios, de la sangre que corre descontrolada por nuestros cuerpos, llenos de deseo y pasión. Cuando mis ojos encuentran los tuyos, llenos de satisfacción y felicidad. Esa es la sensación.


Se llama amor.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Una muñeca rota...


Por qué romper una muñeca? Si ella nunca quiso hacerte daño... Jugaste con ella hasta cansarte, hasta cansarla, finalmente.

Te aburriste y la tiraste a la basura, con los demás papeles, para ser desechada y olvidada. No sabías que la muñequita tenía corazón, tan solo era tu juguete del que te acordabas cuando te cansabas de los carros a control remoto.

En una habitación está la muñequita, con su corazón lastimado y el alma herida. Pero sabés cual es el peor daño que le causaste? No tenés ni la menor idea. No sabés cómo fue que llegó a esa esquina de la habitación siquiera. No sabés porqué ahora sus ojos lloran.

La muñeca hizo su camino, dejó de ser desecho para envolverse en una caja plástica, brillante y nueva. Las instrucciones fueron cambiadas, son nuevas y no son sencillas: Manéjese con cuidado por ser un material frágil. Sólo eso? No. Es mucho más complejo.

La muñeca en un estante sonreía, mostrando al mundo sus dientes con una mueca falsa para parecer nueva, así los niños que la vieran la iban a querer. Nada le preocupaba, el empaque estaba sellado y las instrucciones claras, no había posibilidad de equivocarse.

Lo que la muñequita nunca entendió es que ella no estaba nueva, y por más que lo pensara, que lo deseara, nada le iba a devolver su inocencia y nunca volvería a ser la misma muñeca. Hasta el material de que está hecha se debilitó y ahora se desvanece entre los dedos, se lo lleva el viento...

Ella pensó que de su empaque no iba a salir, que el plástico brillante la iba a proteger, le iba a tapar sus heridas. Inocente muñequita, sin razón... Por eso ahora sufre.

Por un impulso se dejó sacar de su empaque, por el niño que estaba ansioso por verla, sentirla, mostrarla, que le prometió a la muñequita que iba a seguir las instrucciones. O quizás ella imaginó ese momento, tal vez las instrucciones nunca fueron leídas, tal vez nunca existieron...

El error fue dejarse adueñar, dejarse maltratar sin ver. Por tener los ojos vendados. Ahora sabe que nunca volverá a ser nueva y que el daño es irreparable. En aquel entonces ella lo pudo detener, pero estaba sumergida en la oscuridad de aquel abismo, del cual no podía salir.

Ahora solo queda aceptar la verdad; es una muñeca rota por dentro y por fuera y hasta no encontrar a alguien que la quiera tal cual es..no volverá a sentirse nueva.

Agonía


Pantalla en blanco y lágrimas en los ojos. La neblina penetra su cerebro confuso, la sangre cual riachuelo la recorre en un hervor que le eriza la piel. Es pecado y es angustia.

Un frío intenso penetra sos órganos hasta llegar a su ombligo y tiene esa nauseabunda sensación de que no existe nada en la página siguiente.

Se complica cuando el miedo no la deja aceptarse como es, cuando no la deja vivir ni morir. Levita entre los dos mundos, evitando que una mala decisión la haga perder el equilibrio. Ese equilibrio que tanto le ha costado encontrar. Que tan fácilmente pierde, cada tarde de abril, cada madrugada de diciembre.

La aguja del reloj dejó de moverse y la cuenta del tiempo la lleva solo en su cabeza. Eso la hace agonizar y cada vez que percibe un movimiento, aquí, a su derecha...perpetúa el momento y paraliza sus latidos.

Se siente morir por un segundo, o quizás dos. Cómo saberlo si ya la cuenta la perdió hace tiempo?Ahora lo que transcurre son los sentimientos, que vienen y van.

El predominio lo tienen los sentidos, porque en ese momento no piensa, no razona. Sabe que puede... pero tan solo decide congelar su raciocinio.

Y qué tal si el instante se hace más grande de lo que está escrito a ser? Ella es débil, y ella lo sabe, él lo sabe. Es vulnerable e insegura. Un latido, solo un impulso, la puede hacer flotar o caer.

No puede pensar, sus dedos se mueven por cuadros grises sin siquiera verlos y sus agallas salen a flote en el peor momento. Es acá donde debe entrar la cabeza, si no lo hace será muy tarde y de un impulso se romperá el diamante.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Idealizándote, idealizándome...


Cuando creemos que el momento no podría ser mejor ni la llegada podría ser más oportuna, cuando el sol brilla hasta cegarnos con su luz, cuando el mundo por fin es de NUESTRO color, el color de nuestra imaginación...Un color perfecto ante nuestros ojos.

Y aquí es donde todo se cuestiona. Qué es la perfección? Ante cuáles ojos vemos lo perfecto? Realmente es perfecto? Dicen por ahí que la perfección no existe. Sin embargo si nos da felicidad, si saca una sonrisa sincera, se acerca infinitamente a la perfección...


Aveces nos dejamos vencer por los obstáculos de la vida, de la muerte, del dolor, del amor y del alma. Tal vez hay forma de combatirlo, pero un soldado que se siente derrotado, no puede ver de manera objetiva su pérdida... Tan solo idealiza.

Que la luz se refleje en un ángulo de 27 grados, ni más ni menos. Que el tono no sea tan gris, pero tampoco tan verdusco, más bien hundiéndose en el azul del mar. Conste, del mar y no del cielo, sin confundir porque se aleja de su perfección. Así es, SU perfección, tal y como ella lo idealizó.

Y si lo ve desde este ángulo le gusta, pero desde aquel otro le provoca náuseas. Sí, es difícil complacerla. Pero es lo mismo, ante los ojos de otros. Ella lo quiere perfecto, que la complazcan al máximo.

Pobre princesa, cree que le va a gustar así mañana, o en una hora, o en un abrir y cerrar de ojos. Cuando lo mire con otros ojos, con ojos cansados, con ojos enojados o tal vez con una cortina de lágrimas que le impida ver los detalles, se dará cuenta de que es tan solo un ideal, fue tan solo un ideal.

Pero y cuando la princesa vea que ya no es igual? Y cuando se de cuenta de que las cosas no permanecen tal y como las dejamos, tal y como las queremos, las idealizamos, las idolatramos. Que pasará con la carita de la princesa? Su corazoncito de cristal? Será que el cristal es aveces más fuerte que el acero? Y si idealiza su cristal?

La princesa es ahora idealizada. Sabe de sus defectos, aunque es muy orgullosa para revelarlos o admitirlos siquiera. Sabe también de sus virtudes, y hasta cuando no son tan grandes, las exagera, las idealiza. Para gustarles? No. Para gustarse.

Así como ella se idealiza para querese a ella misma, otros la idealizan a ella para quererla tal cual es. Es falso que todas las rosas son lindas, tan falso como que cualquiera se deja domesticar.

La mente crea ideas, ella cierra los ojos para ver qué ideal tiene ahora en su hemisferio. Cuando logra visualizar algo perfecto, siente placer y cree que lo obtendrá. Al darse cuenta con el tiempo que es tan solo un ideal, su corazón de cristal se debilita, pierde sus propiedades de acero, que ella misma inventó, que ella idealizó.

La perfección no existe. Ella tiene defectos y por más que los oculte o que los idealice, para que disfrazados no parezcan rocas que laceran su pecho, algún día, en un amanecer, cuando el resplandor de la puesta de sol haya dejado de embellecerlos, cuando la oscuridad de la noche haya dejado de esconderlos entre sus sombras, saldrán a relucir.

Allí es donde estará completa, allí y solo allí aprenderá a quererse a ella misma tal cual es y logrará que los demás la quieran, la acepten y la conviertan en su ideal eterno.

Su ser inmerso en una mirada penetrante será idealizado por él, como en un principio, cuando conocía tan solo el acero, ahora aprendió a amar el cristal.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Maldita sal


Y si se deja vencer? Y si tan solo para de luchar y se deja hundir como una roca en el fondo del océano? Allí la albergará la arena, tendrá otras rocas que la acompañan. El agua la cubrirá y no permitirá que sea vista. El acceso no será fácil...

Y qué pasa cuando el agua del océano no es lo que aparenta? Y si son lágrimas? Se confunde, la sal solo se entremezcla y confunde los sentidos. Maldita sal. Esa maldita sal en la herida, que no la deja sanar, que la hace sangrar cuando creyó que la hemorrágea había concluido, cuando las puntadas fueron profundas y le llegaron al alma.


De sus bocas salieron espinas, dagas que cortaron sus esperanzas. Pero no. Fue tan solo un momento, un momento en el que su ego tembló. Si, esa labia incontrolable le pareció un monstruo, un místico dragón cuyas llamas envolvían lo más grande que ella tiene: su ego.


Orgullo y arrogancia. Defectos quizás, pero la hacen fuerte. Hay momentos de extrema tensión, donde ella solo quiere dejarse vencer, donde está cansada de luchar y ve en un rincón una salida fácil, un trillo por el cual sería fácil huir y olvidarlo todo.


Pero no. No es su estilo, no quedará ante sus ojos como una asustada mariposa, que tan solo alza vuelo cuando no ve escapatoria. Y es que ella sabe que no necesita escapar, tan solo enfrentar esas dagas. Con fuerza suficiente y cuando su vista deje de nublarse con lágrimas, podrá ver que no son dagas, son palabras.


Las palabras pueden herir más que el filo de una daga, de una espada... pero la mente es más fuerte. Ella con su arrogancia y su orgullo lo puede soportar, puede vencer al dragón y sus llamas que arden y tratan de quemar su ego, cual indefensa mariposa.
Y así lo hará, porque confía en ella misma, porque aprendió a confiar en sus virtudes, aunque ellos nunca le enseñaron a hacerlo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Inseguridad

Si no la valoran, sigue adelante. La confianza en uno mismo es el mejor atributo. Muchas veces las personas más cercanas y de las que necesita más apoyo y comprensión le dan la espalda. No creen en ella.

Aveces estas situaciones nos hacen dudar... Realmente va por un buen camino? De verdad está en lo correcto? Será que el futuro que le espera es como el que siempre ha soñado, o será que no es lo suficientemente buena en lo que hace ?

Cuando sus seres cercanos le clavan un puñal, no lo hacen por la espalda, tienen la delicadeza de hacerlo de frente y de lanzar una maliciosa sonrisa mientras el acero penetra su corazón de piedra.

Le reclaman lo que nunca han apreciado, por lo que nunca se han interasado. Su futuro es importante para ella, pero no entienden su modo de ver el mundo. Todo tiene que ser correcto, si no lo es quien sabe qué dirán...

La inseguridad es un arma poderosa.

sábado, 24 de octubre de 2009

Respuesta en el reflejo de una galería...


Dentro de una galería, vemos nuestro reflejo de diferentes formas. Un espejo puede ser engañoso. Todo depende de la iluminación, del ángulo con que se mire uno mismo dentro del espejo.

Los colores de un mundo se ven a través de espejos también. Todo depende del estado de ánimo, de una situación concreta, del filtro que ponemos en nuestros ojos ese día, en ese preciso instante. Tal vez el mundo un día si llegue al tono rosa, eso sí, si ella lo permite.


Nunca hay que dejar que un segundo o un tercero arrebase los límites y quiera tirar pintura encima del tono que elegimos. Con cuidado debemos elegir un tono, sanar nuestras propias heridas. Determinar el presente y el futuro.


Hay días en los que el mundo se vive en colores vivos. Otros días lo vemos en escala de grises. Los recuerdos en un tono sepia, más encendido cuando son agradables, más opaco y nublado cuando intentamos meterlos en un baúl para no dejarlos salir. Engañarse a uno mismo? Aveces sí, en cierto modo sí... Sin embargo es tan solo ver una parte del reflejo, la parte que tiene color.


La felicidad está en nuestras manos, tan solo hay que tener la paleta de colores adecuada y no permitir que nadie más arruine nuestro lienzo. Fuerza? Si. Dejar o no una coraza impenetrable? Eso depende de que tan vulnerables y suceptibles somos a las situaciones. La coraza no permite que nadie se acerque al lienzo... Pero qué pasa cuando ese alguien es un maravilloso pintor? Qué pasa si puede ayudar a que el cuadro de la vida sea más estético, más hermoso?


No hay que ser extremista; todo extremo es malo. La luz seguirá brillando a pesar de los colores oscuros. A estos colores les dará tonos más vivos, con un cambio de iluminación. El reflejo de uno mismo es tan solo lo que queremos que sea.

El objetivo de la vida...


Ha hecho llorar a un niño, el niño la ha hecho llorar. Ha arrancado los pétalos de una flor, sus pétalos también han sido arrancados. Ha visto llover y ha llovido por dentro...


La vida está llena de experiencias, todo pasa, todo queda. La memoria del álbum viejo de fotografías amarillentas está en el fondo del baúl. Para qué escarbarlo tan solo con el objeto de llegar hasta ellas? No será mucho el esfuerzo para algo tan inútil como los recuerdos? Pero finalmente, qué son recuerdos?Será que los recuerdos valen la pena? Aveces piensa que es mejor no tenerlos.


El objetivo de la vida es buscar la propia felicidad. Es ese. No hay otro. Finalmente con todo lo que hacemos queremos llegar a un fin. Ese fin es satisfacernos a nosotros mismos. Si, así somos: egoístas, egocéntricos. Pero quién no lo es? Si se es infeliz, para qué vivir?


Una vida llena de enojos, tristeza, heridas y lágrimas no es vida, es morir por dentro. Cuando se llega al punto de permitir que un factor externo cause daño, no será culpa del factor... La culpa es nuestra, por permitirlo. Negligencia.


La vida da lecciones. Muchas, todos los días. De todo se aprende, solo hay que saber rescatar lo que nos hace crecer. Si no gusta, por qué seguir ahí.? Aveces somos masoquistas. Si algo nos daña, sin importar el daño que causemos al alejarnos, ese es el camino que debemos tomar. Hay que ser egoísta cuando se trata de ser feliz. No se debe dejar que la felicidad se nos deslice entre los dedos.


martes, 6 de octubre de 2009

El mundo no es rosa...


Y si se cierran las puertas? Y si el camino se llena de ramas? Aveces pasa; todo va bien... la luz indica el camino. La percepción de estar en lo correcto está latente. Al fin ella encontró un rayito de sol que la guiará en su vida, o eso creyó. Ingenua. Ilusa, pobre inocente. La vida real es otra cosa. Cruda verdad, realidad que la mata, la lastima, hiere su corazón que no es materia.

Es una pequeñez dirán, para ella es su futuro. Su presente y futuro se vieron desorientados y eso la asusta. Siente miedo. No quiere pensar en un futuro incierto. Extremista le dirán, pero quién no lo es cuando descubre por fin que el mundo no es rosa?

No es rosa, ni morado, no es de un color agradable a su vista. No es uniforme. Está lleno de impurezas. Personas que no aprecian la sinceridad, que no aprecian una mano amiga. Todo es lucro, todo es poder. Ella es una pequeña semilla en busca de crecer. De crecer y poder cosechar lo sembrado, mas por ahora ha sido pisoteado. Es duro darse cuenta, es fuerte que el color del mundo cambie una vida.

Todo gira. Giros sin sentido lógico. Todo lo que pasa tiene un trasfondo. Tan solo falta el análisis. Quizás falta lógica ahora, quizás el tiempo le ayudará a asumir el mundo. Ahora solo queda conformarse y no darse por vencida, nunca caer sin haber luchado. No dejarse vencer por una batalla que sabe que aún no ha perdido.

Ella sola contra un mundo que no es color de rosa, tiene miedo, quiere fuerzas para continuar. Después de desahogar sus emociones, con un lápiz en la mano, pintará su mundo de rosa encendido. Demostrará que el mundo es del color que se quiera pintar.

jueves, 17 de septiembre de 2009

De carne y hueso, con el alma desnuda.


Es cuestión de entender el verbo, es tan solo ser. Ya no existen las máscaras. Esas muecas que se mofan de lo humano, de lo natural, del cuerpo, de la sangre y de la carne, del hueso. Los antifaces han sido arrancados con fuerza y pasión. Ya no es necesario ocultarse entre las sombras del carnaval. Ella entendió.


El cuerpo se asoma entre las sábanas, mostrando su piel tersa y frágil, buscando protección, buscando comprensión. Ha estado oculto, presionado y no se ha dejado ver. Solo algunos reflejos, vagos y casi imperceptibles han visto las puestas de sol. Ahora es el momento de ser real.


El temor a la ejecución de un juicio, a ser parte de un juego que pueda arrancar las esperanzas es lo que la hizo ocultarse, envolverse en un manto traslúcido, pero que creaba confusión con las sombras que proyectaba. Solo un garabato de su silueta se dejaba mostrar, por temor a sentir, a sufrir, a entregarse tal cual es y luego tener que recoger los restos.


El astro ha salido del horizonte, para alegrar la vista con su fusión de colores impresionante, sin posibilidades de ser descrito para ser representado. Solo los ojos dignos de formar parte de su revelación lo presenciarán, a la hora de despertar al amanecer. La suerte está de su lado y ahora ella se deja ver. Se siente de carne y hueso. Una mirada, una sensación, una frase pronunciada con el corazón, con el alma, han hecho que finalmente suceda.


Ahora es ella, con el alma desnuda, desprotegida. Las corazas se han resquebrajado, y aunque el miedo aveces late, la corazonada es más fuerte. Sabe que es real: de carne y hueso.